martes, 31 de enero de 2012

Cine español vs cine Hollywood

El cine español tiene fama de no tener calidad, de ser malo, por eso la gente prefiere gastar su dinero en películas más usuales y previsibles, películas de Hollywood.
Este es un gran problema ya que esta fama hace que pierda muchos espectadores.
El nuestro tiene un estilo más realista, humano, que no potencia grandes efectos especiales sino historias que conmueven al espectador; no busca entretener por entretener, sino que la trama tenga un fondo.

El gran problema de todos y el principal es la posibilidad de promoción. Cuando una película es respaldada por una gran inversión de capital destinado a su publicidad, sea cual sea su contenido la película es consumida, al menos en el cine.
En España los esfuerzos por promocionarse no son muy efectivos comparándose con un film de Hollywood, de ahí que estos tengan menos fuerza en pantalla. Cabe destacar el peso que las “Majors” crean sobre los filmes Americanos a la hora de promocionar una película, al contrario que en España, donde el único respaldo, prácticamente que tienen, es el del estado y medios que se ven obligados a invertir.
Un claro ejemplo de estos resultados a nivel nacional es el caso de Torrente VI.
La cinta de Santiago Segura, producida por Antena 3 Films, acumuló 17 millones de euros y es la única película española que supera por ahora los 5 millones de euros este año.
En cuanto a su contenido no podemos decir que se trate de una súper producción, con un argumento bien complejo, al contrario. Pero la película tuvo mucho éxito gracias a toda la publicidad y promoción que se le hizo.
Las diferencias de manejar una película de cine español y otra de cine de Hollywood se plasman claramente en los datos:
En 2009 España ha llego a tener en cartel 365 filmes, lo que supone un 24.65% del total de las películas que se exhibieron. En cambio, el cine español sólo consiguió el 15.89% de los espectadores y el 15.55% de la recaudación. Por el contrario, hubo más películas norteamericanas en cartel (568, 38.35% del total), los porcentajes de espectadores (70.75%) y de recaudación (71.57%) son mucho mayores proporcionalmente.

En definitiva, el cine español no tiene porqué cambiar de estilo, al contrario tiene que afianzarlo y crear una “marca española”, pero el defecto que tiene es que no sabe promocionarse y hacerse llegar a los públicos. 

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